El poder de la conciencia colectiva

Un agricultor tenía el mejor cultivo de maíz de toda la comarca, y recibía premios y distinciones por ello.

Un periodista lo entrevistó y se enteró que el agricultor compartía su semilla de maíz con sus vecinos.

¿Cómo puede compartir sus mejores semillas con sus competidores?

El agricultor le aclaró que el viento recoge el polen del maíz maduro y lo mezcla de campo en campo. Si mis vecinos cultivan un maíz inferior, la polinización cruzada degradará también el mío. Si quiero cultivar buen maíz debo ayudar a mis vecinos a que ellos también tengan un maíz bueno.

Así es con nuestras vidas.

Los que consiguen vivir de manera más plena saben que deben ayudar a enriquecer las vidas de los demás, porque el bienestar de cada uno está ligado al bienestar de todos.

Ninguno de nosotros gana realmente hasta que todos ganamos.

Ojalá superan esto los líderes y los políticos.

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